Llamé a la puerta. Qué difícil es esto de repartir paquetes por las casas. Te arriesgas a muchas cosas. Lo normal es que te abra gente mayor, pero también tías con la toalla enrollada o tíos medio vestidos e incluso desnudos.


Blog de erotismo masculino. En esta etapa, escribiré historias, con un toque erótico gay ya que con las normas actuales no se pueden poner fotos de desnudos. Ni sexo gay, ni BDSM, Debes ser mayor de 18 años. Si posees los derechos de autor de alguna foto o video, escríbeme a jeanbon26@hotmail.com y lo eliminaré de inmediato. Los que aparecen son mayores de 18 años.
Llamé a la puerta. Qué difícil es esto de repartir paquetes por las casas. Te arriesgas a muchas cosas. Lo normal es que te abra gente mayor, pero también tías con la toalla enrollada o tíos medio vestidos e incluso desnudos.


Este post está rehaciendo el que publiqué en 2018, adaptado a las nuevas Normas de Blogger.com, en las que no permite desnudos integrales.
Rubén, 20 años, castaño, torso musculado, practicante asiduo en el gimnasio, vio un anuncio en el tablón al salir de hacer sus ejercicios.
Se dirigió a la Secretaría a ver en que consistía.
Le explicaron que en un hotel de cinco estrellas, ofrecían un puesto para un chico de sus características, que fuera gay, para situaciones de compañía de clientes masculinos del hotel.
Se acercó hasta allí.
Le explicaron que los clientes que pedían compañía masculina, eran hombres. Algunos solo querían hablar o visitar la ciudad si no la conocían, otros querían que el chico estuviera pasivo y se dejara desnudar, tocar, chupar e incluso penetrar. algunos más querían que fuera el chico el que les lamiera o penetrara. Le informaron que este "trabajo" no era constante sino esporádico y que estaría bien pagado. Necesitaba dejar su móvil para contactar.
Le pareció bien. El maître, le presentó a Juan, el chico que actualmente se ocupaba de lo mismo.
No lo iba a dejar, sino que había a veces dos clientes a la vez y no podían atenderlos. Incluso había uno que quería estar con dos chicos a la vez.
Juan, subió a una habitación con él, para ponerle al día. Mira, abajo hay un armario con chandals. Habrá uno de tu talla, cuando tengas que ir a una habitación, te pones una camiseta blanca y encima la chaqueta del chandal, y el pantalón te lo pones sin ropa interior debajo.
No tengas miedo, son muy respetuosos. Hacemos una prueba?
Primero, yo voy a ser el cliente. Ponte de pie. Quítate la chaqueta.

Se ve que eres de Gimnasio. Se acercó y le levantó la camiseta acariciándole. Se la quitó.

Acarició y chupó su pecho, y tetillas. Se colocó tras de él y empezó a meterle las manos entre el pantalón colocando cada mano en una nalga y moviéndolas hacia adelante hasta cogerle la polla con ellas.
Le bajó el pantalón
Tu no tienes que llevar ninguna iniciativa, te tienes que dejar hacer de todo, eso sí si quiere sexo, tiene que ser con preservativo y lubricante, que llevas en la bandeja.
Ahora vamos a cambiar las tornas,
Desnúdame tú a mí.
Chúpamela.
Se arrodilló, me cogió la polla y cuando se la llevaba a la boca, le corté y le dije: Es suficiente
¿Y me vas a dejar a medias?, me dijo.
No se trata de aprovecharme de ti, sino de decirte lo que hay que hacer.
Pronto tuvo su bautismo. Esa misma tarde, llegó un cliente. Además un cliente bastante joven, algo no habitual. Llamó a recepción y pidió que subiera un chico. Llamó a la puerta y desde dentro, le dijeron que pasara.
No había nadie en la habitación, pero enseguida salió del baño, su cliente.
Hola que tal. Es la primera vez que vengo aquí y no quería estar solo. Siéntate.
Tú haces deporte?:Si, y además aquí hay gimnasio.
Prefiero estar aquí. Quítate la camiseta y el pantalón.
Oye, estás muy bueno.
Te atreves a follar conmigo?
Lo que vd desee.
Pues venga.
Una de mis series de más éxito y hoy digamos que posiblemente por su contenido, no será bien vista por las nuevas normas de blooguer, era la de Acoso en la Oficina. En esta serie, yo relato situacioones de abuso sesxual efectuadas por el Jefe, entre Jefes o con sus subordinados. Empecé a escribirla en 2017 y tuvo bastantes seguidores. Los primeros capítulos, las subía con fotos de Men at Play.
El primer capítulo, publicado en 2017, trataba sobre un chico nuevo en la Oficina. Y dice así:
No penséis cuando hablamos de Acoso Laboral, solamente en la chica que el jefe o algún compañero, la mira de forma lasciva, la toca el pecho o el culo o está constantemente con proposiciones más o menos guarras. Por la temática de mi blog, vamos a fijarnos también en el acoso gay. En el sentido, de que si el empleado, es un chico joven, fuerte y más o menos guapo, sobre todo si en verano, viene con un jersey polo, destacando músculo o si se le ve un chico muy joven y recatado, el jefe tenga ganas de tocar moya. También hay que ver algunas entrevistas con peticiones totalmente gays.
Y de eso va a tratar este capítulo más de mis historias, espero que os gusten y, que me dejéis algún comentario.
HAY CHICO NUEVO EN LA OFICINA
Lorenzo, parecía que había empezado con buen pie en su nuevo. trabajo. Tenía que ir con traje, pero no le importó. Lo único que no le gustaba mucho, era que el jefe era un poco pesado, y se acercaba mucho a él, pero pensando en acabar su trabajo e irse.. Sus compañeros también se habían dado cuenta y no paraban de gastarle bromas en ese sentido.
Una tarde, había que terminar un trabajo, y se tuvo que quedar. Él se quedó el último y cuando ya iba a cerrar el ordenador, apareció su jefe. ¿Tienes algún problema? le dijo poniéndole una mano en el hombro.
Déjalo ya, mañana será otro día.
Y quitándose la chaqueta, al ponerse Lorenzo de pie, se acercó a él y
y...le cogió la polla a través del pantalón : Buen aparato tienes, le dijo, me fijé en él desde que viniste.
Como todo el mundo, dijo Lorenzo, intentando escabullirse.
No, ahora mismo te la voy a comer, y poniéndose de rodillas, le bajó la cremallera del pantalón y casi sin poder reaccionar tenía su polla en la boca
Por favor, oiga, me deje, le decía Lorenzo, pero el jefe le tenía sujeto y le lamía con fruición.
Ahora te toca a ti. Sin saber como, se encontró chupándole la polla a su jefe.
Él no era gay, nunca lo había hecho con un hombre, que le iba a decir a su novia. Pero esto no terminó aquí. El siguiente paso fue desnudarse de cintura para abajo.
Y dejarse coger por detrás. Le dolió un poco, pero no podía decirle al Jefe que no. Le gustaba el trabajo y quería seguir en él.
Se desabrochó la camisa y el jefe estaba encantado con su polla y sus músculos
Otra historia sobre el mismo tema es esta:
"El Jefe tenía mala fama entre los empleados varones. Casi ninguno se había escapado a su acoso.
Esa tarde, cuatro compañeros se reunieron en casa de uno de ellos a tomar unas cervezas y como el alcohol suelta la lengua. comenzaron las confidencias. Thomas, preguntó a los demás si su entrada en la Oficina había sido con "roce" por parte del Jefe.
You fue el primero en hablar. Un informático de 25 años. Contó que después de la entrevista el Jefe se situó a su lado, le ató las manos al sillón y sujetándole la cabeza con una mano, la otra empezó a metérsela en la boca, acariciándosela por dentro.
Nunca lo había hecho pero le excitaba sobre manera.

Después le abrió la camisa hasta la cintura y siguió, metiéndole la mano en la boca, acariciándole la lengua y los labios, primero con una mano, luego la otra.

En esas le vendó los ojos con la corbata y notó como le metía su polla en la boca.
Que suave la tenía. Se la sacó y siguió con la mano por la cara, la boca y el pecho. Para después eyacularle el semen encima. Cuando acabó, le bajó la corbata, se limpió la polla y se marchó. Y él no sabía que hacer.
No pasó más. Por una parte deseaba que volviera a pasar.
A Alfred. le recibió otro de los Jefes. Le hizo quitarse la americana y permanecer de pie. No sabía que le estaba grabando.


Cuando le vio el paquete que llevaba, decidió, ver más. Se abrió un poco la camisa y Empezó con una conversación estimulante.

Le hizo abrirse la cremallera y sacársela
Ricky, el enfermero, también contó su experiencia. Le recibió en la enfermería, para hacer la entrevista, y una vez acabada, se le quedó mirando y diciéndole que estaba muy bien, pero, se bajó el pantalón, sacándose la polla y diciéndole que para trabajar allí tenía que pasar esta prueba. Se abrió la camisa y le hizo chupársela. Era gordísima. Parece que le excitaba la chupada y pidió más. Pero se conformó solo con eso.
Y tú Thomas.? Tú que has sacado el tema?
Lo mío fue tremendo, en el mismo despacho y con Robert en el despacho de al lado.
Me llamó, y me acerqué a ver que quería.
Y me dijo que "se había dado cuenta como le había mirado". Os juro que no le había mirado de ninguna manera, pero el tío debía tener ganas, así que se acercó a mi y me empezó a tocar la corbata, yo le preguntaba que quería pero no contestaba.
Y ya me dice "que hacía mucho que estaba esperando poder meterme mano".
Y se lanzó a besarme, a comerme la boca, miró a ver si Robert le veía, se puso de rodillas y me bajó la bragueta, me sacó la polla y empezó a chupármela.
Y no veáis el tío como tragaba.
Hay que tener cuidado con los jefes de esta oficina.
Mi sobrino Julián, es un chico muy especial para mi. Desde que mi hermano murió, le he apoyado en todo lo que he podido. Cuando dijo que quería entrenar en el C. Natación de la ciudad, le acompañé a los entrenamientos y a las competiciones, después, se venía a mi casa a descansar.
Se fue relajando, su respiración denotaba que estaba tranquilo. Puso la cabeza en mi muslo y la mano medio cerrada a la altura de mi rodilla.
Con tanto movimiento, mi polla acabó por salirse por un lado del slip, con ganas de guerra.
Mi sobrino seguía relajado, parecía dormido, pero no, porque se puso más boca arriba y se bajó un poco el bañador, dejando al alcance de mi vista el comienzo de su miembro.
Pude acariciarle mejor por delante, las tetillas hasta la cintura, o el costado.
Nosotros ya nos conocíamos desnudos, pero nunca habíamos estado como hoy. Se bajó el bañador, dejando salir al aire su turgente polla. Y, sin abrir los ojos, dijo Gracias.
Gracias, por qué, le dije. Por este relax que me has hecho. Estaba muy disgustado. Y abriendo los ojos, me miró a mi y vio mi polla. como estaba y sonriendo la cogió y se la metió en la boca, empezando a acariciármela con la lengua.
Pe pero Julián, le dije.....Chis me contestó, sigue acariciándome. Tenía una polla que en ese momento me pareció apetitosa, así que mientras él me la chupaba , yo le masturbaba, deseando poseerle. Pronto llegó ese momento. Se puso de pie, acercándome la boca y los labios. Nos besamos como si no lo hubiéramos hecho nunca. Y después, se puso encima de mi y...nos volvimos locos. Sólo pensamos en el placer.
No se cansaba nunca, sólo quería sexo y más sexo.
Nunca pensé que llegáramos hasta aquí. Cuando noté su semen por mi cara, me di cuenta de lo que habíamos hecho. Pero no me arrepiento, ni él tampoco. Fue muy especial.