miércoles, 29 de julio de 2026

Fantasía decimosexta: En los baños de la Universidad.

 Estamos haciendo un curso de actualización, aprovechando el mes de julio, que hay menos trabajo. Y cómo hace calor, todos los participantes van en ropa cómoda y fresca. La verdad es que hay chicos muy apetitosos, destacan músculos de gimnasio en los brazos y  las piernas. Y además hay chicos muy atractivos. 

Como casi todos los días llego de los primeros, me dedico a observar a los que vienen. En el descanso, me quedo por allí por algún pasillo, y me como un bocata que me traigo, pero esa mañana, me atraganté y empecé a toser y no se me pasaba con nada, me fui rápido a los lavabos a ver si bebiendo agua se me quitaba, y allí había uno de esos chicos que se dedican a poner posturas en el espejo, a quitarse la camiseta y grabarse e incluso bajarse un poco el pantalón para que se viera su boxer o su vello. 


Yo no le hice ni caso, no paraba de toser y me estaba poniendo fatal. Y el chico del espejo, se acercó a ayudarme. Me hizo que me quitara la camiseta y empezó a darme por la espalda, incluso me cogió por el pecho para hacerme la maniobra esa que no se como se llama. 



Parece que se me pasó un poco, y él siguió acariciándome la espalda. Y puesto detrás de mí, acariciándome el pecho, poco a poco apoyó su boca en mi cuello, le notaba respirar, y yo soy muy sensible con el cuello. 

Tenía las manos muy suaves, y una vez que se me pasó la tos, siguió acariciándome, por el pecho, la tripa hasta llegar a mi cintura. Allí no se detuvo, empezó a tantear mi polla por encima del pantalón. 

Se puso frente a mi, y se bajó el pantalón.


Yo estaba totalmente a su merced, no entraba nadie en los lavabos y él estaba buenísimo. Me abrió el pantalón dejándose ver mi polla


Y entonces sonó el timbre de vuelta a las clases. Lástima, pero después de agradecerle todo lo que me había hecho, quedamos para después.

Fotos de X


jueves, 2 de julio de 2026

Fantasía Décimoquinta: En el tren

 Cogía el último AVE para Madrid, que me viene muy bien pues sale a las 22h y llega a las 0:30. Llegué un poco justo a Sants, menos mal que no había mucha gente , además había cogido el coche de silencio, y es que a esa hora, va con la luz tenue y me suelo echar un sueñecito hasta Madrid. 




La mayor parte de los viajeros iba en los vagones normales. Había sacado el billete pocas horas antes y mi asiento estaba en la última fila, en el pasillo. Me senté, puse mi maletón arriba y me dispuse a relajarme, me aflojé el cinturón del pantalón y coloqué el asiento cómodo. Unos minutos después, llegó mi vecino de la ventanilla. Una de estas personas que va en bañador, en vez de en pantalón corto.




Saludó muy cortésmente y se sentó. Echó también el respaldo hacia atrás y se bajó un poco el pantalón para estar más cómodo. Yo cerré los ojos intentando relajarme. Pero mi vecino, no paraba, abrí un poco los ojos y lo primero que vi fue como su polla destacaba en el pantalón. Me excitó y me eché la mano a mi polla, para ver si se notaba. El tren ya había cogido velocidad, cuando sentí que mi vecino cogía mi mano y me la ponía sobre su polla. Estaba enorme. Se bajó un poco más el pantalón y pude verla. Enorme. Me eché sobre su enorme miembro y empecé a comérsela,  él me empujaba la cabeza para que llegara hasta el fondo. Estábamos llegando a Zaragoza, que era la única parada. Nadie se bajó ni se subió al vagón. Se quitó la camiseta y quiso que le baboseara el pecho y el cuello, hasta que llegué a su boca.


No buscaba hacerme nada a mí. Ni quería nada más.  Seguí besándole y masturbándole a la vez hasta que se corrió cerca de Guadalajara. Sacó un pañuelo y limpió todo el asiento de delante. Se levantó al WC a lavarse y se sentó como si no hubiera pasado nada.

Llegamos a Atocha y se bajó de los primeros, perdiéndose entre la gente. 


Esta mini historia, es para despedirme de vosotros y desearos buenas vacaciones.