Estamos haciendo un curso de actualización, aprovechando el mes de julio, que hay menos trabajo. Y cómo hace calor, todos los participantes van en ropa cómoda y fresca. La verdad es que hay chicos muy apetitosos, destacan músculos de gimnasio en los brazos y las piernas. Y además hay chicos muy atractivos.
Como casi todos los días llego de los primeros, me dedico a observar a los que vienen. En el descanso, me quedo por allí por algún pasillo, y me como un bocata que me traigo, pero esa mañana, me atraganté y empecé a toser y no se me pasaba con nada, me fui rápido a los lavabos a ver si bebiendo agua se me quitaba, y allí había uno de esos chicos que se dedican a poner posturas en el espejo, a quitarse la camiseta y grabarse e incluso bajarse un poco el pantalón para que se viera su boxer o su vello.
Yo no le hice ni caso, no paraba de toser y me estaba poniendo fatal. Y el chico del espejo, se acercó a ayudarme. Me hizo que me quitara la camiseta y empezó a darme por la espalda, incluso me cogió por el pecho para hacerme la maniobra esa que no se como se llama.
Parece que se me pasó un poco, y él siguió acariciándome la espalda. Y puesto detrás de mí, acariciándome el pecho, poco a poco apoyó su boca en mi cuello, le notaba respirar, y yo soy muy sensible con el cuello.
Tenía las manos muy suaves, y una vez que se me pasó la tos, siguió acariciándome, por el pecho, la tripa hasta llegar a mi cintura. Allí no se detuvo, empezó a tantear mi polla por encima del pantalón.
Se puso frente a mi, y se bajó el pantalón.
Yo estaba totalmente a su merced, no entraba nadie en los lavabos y él estaba buenísimo. Me abrió el pantalón dejándose ver mi polla
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