domingo, 28 de diciembre de 2025

Cariño y distanciamiento (3).-Estos tres capítulos han sucedido en la realidad.-

 (Esta serie está basada en una historia real. Sólo se ha cambiado el nombre de los personajes y la ciudad)

                       Pasó casi un año, desde el capítulo anterior, con apenas un par de whatsapps, debía estar muy bien con su chica. Mi amigo intentó seguir su vida. Cuando en septiembre, le llamó el Berlinés por teléfono, diciéndole que iba a pasar unos días a estar con él, y que si podía quedarse a dormir en su casa. Mi amigo, aunque todavía vive con su madre, le dijo que sí, que podía venir, su madre acepta totalmente su homosexualidad, pero a la vista de lo ocurrido anteriormente, iban a ser dos amigos nada más. 

                 Fue a buscarle al aeropuerto, al salir de su trabajo, y cuando el turista le vio en la terminal, le dio un abrazo y dos besos, y siguió por el aeropuerto, con la mano por el hombro de mi amigo. Fueron hablando de lo normal, del vuelo etc, y ya cogieron el coche del Parking, para llegar a su casa. Mi amigo le preguntó por su novia, y él le dijo que no venía porque estaba trabajando. Pero que él, tenía ganas de verle. Llegaron a su casa, y dejaron todo en su habitación. Le pidió a mi amigo poder ducharse y éste le pasó una toalla, y se marchó a su habitación. Al rato apareció en la habitación, con la toalla enrollada a la cintura, sin camiseta y le dijo que no se había llevado la ropa, hablaron un rato sentados en la cama,



 Ya se puso de pie y se quitó la toalla, enseñándole el culo a mi amigo. Era la primera vez en seis años que le veía desnudo por detrás, empezó a ponerse el boxer y se dio la vuelta, dando tiempo a que se le viera parte del vello y del nacimiento del pene. Mi amigo estaba alucinado. 



Este chico le dejaba asombrado cada vez más. Empezó a decirle que en su casa hacía mucho calor, y que estaba muy a gusto , que le había hecho caso y ahora dormía desnudo.

                Mi amigo le dijo que podía quedarse en boxer, hasta que tuvieran que salir, y él también se quitaría el pantalón. Qué le había pasado a su amigo. Casi se queda en pelotas delante de él, cuando unos años atrás lo deseaba como nunca. Es que la novia no le daba lo que necesitaba y ahora quería algo con él?. Se sentaron en la cama, para ver una película y notaba el muslo de él rozándole. 



Mi amigo, le dijo, que trabajaba el día siguiente, pero que por la tarde le iba a llevar a un sitio que a él le gustaba mucho, a tomar algo, y a charlar, había música y podían pasar un rato.

              Después de cenar, subieron a la habitación a jugar un rato con la Play, y cuando ya tenían sueño, pensaron en acostarse. La cama de mi amigo era menos ancha que la del berlinés, pero es lo que había, 1'35. Se desnudaron completamente los dos, viéndose desnudos por primera vez, y sin ningún comentario, se acostaron. 

               No entendía ese cambio, le vio perfectamente el miembro y estaba bastante bien , que lástima que no quisiera nada con él en ese sentido.

               Sabes?, le dijo su amigo, creí que me daría más vergüenza estar desnudo contigo, pero no es así.

               Hombre, nos conocemos hace mucho tiempo y hemos convivido mucho.

                Esta vez, no se quedó en el borde de la cama, sino que se giró hacia mi amigo, un poco más en el centro, y le pidió que se girara también.-

                Durmieron profundamente y cuando mi amigo se despertó para irse a trabajar,  su amigo le tenía abrazado y notaba su polla en la espalda, eso le hizo empalmarse rápidamente. 



Le quitó los brazos y se levantó a lavarse. Salió a desayunar para irse a trabajar. Cuando se fue, su amigo seguía durmiendo.

                 Por la tarde fueron a un Pub por el Centro, A esa hora la clientela era prácticamente masculina. Se sentaron en un sofá semicircular. Su amigo en el borde y mi amigo en el centro. Al rato, llegó un chico joven, bastante guapo y atlético, y se sentó al lado de mi amigo. No dejaba de mirar a mi amigo. Disimulaba que estaba con su móvil, pero con la mano debajo de la mesa, le tocaba la polla a mi amigo. Mi amigo empezó a excitarse. Él visitante, empezó a besarle, metiéndole la lengua hasta el estómago. Mi amigo, se levantó un momento y se fue al wc a remojarse un poco la cara, pero el otro entró detrás de él y le metió en un wc cerrado, allí siguió besándole y le sacó la polla y empezó a comérsela.



 A mi amigo le estaba gustando, pero le dijo que tenía que salir, que estaba con su amigo. El visitante, se quedó mientras mi amigo salió a sentarse con su amigo. Ahora voy yo al wc, dijo el berlinés. Y al poco rato salió con la cara descompuesta, diciendo vámonos a la policía, que me han violado en el wc. Quién? Cómo?, el que estaba en nuestra mesa?, no contestaba, sólo se tocaba el culo, y se quejaba de que le dolía. Mi amigo no se creía mucho lo de la violación, pero le acompañó a la Policía, firmó la declaración, le reconocieron y no le vieron nada rasgado, ni rasguños, ni nada. Cogieron  un taxi y se fueron a casa. Qué pasó? En dos minutos le habían violado? O era que se sentía incómodo? Pero lo de ir a la Policía.... Qué lastima, con lo bien que habían estado en su casa y ahora esto. No quiso cenar y al día siguiente, le llevó al aeropuerto antes de irse a trabajar. Casi ni se despidió.

              Mi amigo se quedó confuso.

               Pasaron unos meses casi sin hablarse. Y una mañana le llamó por teléfono desde Berlín, para decirle que no se preocupase y para pedirle perdón por haberse ido así, que él no tenía la culpa. Mi amigo también se disculpó, por haberse dejado liar por el que llegó estando él allí. Y la bomba final, era que su novia se venía a vivir con él.

              Han pasado tres años y no ha vuelto a saber nada de él. Vosotros lo entendéis?.

               Mi amigo volvió al Pub a ver si encontraba al chico, pero no volvieron a coincidir.


viernes, 26 de diciembre de 2025

Sorpresas y Decepciones (2)

 Por qué es tan difícil la vida?. Si somos amigos...por que a veces resulta todo tan complicado. Mi amigo estuvo por lo menos dos meses sin comunicarse conmigo, ni responder a mis whatsapps. Yo estaba disgustado y me daba pena que todo acabara así, sin saber yo muy bien qué había pasado.

Nunca lo entendí y lo que pasó después, lo entendí menos. En primavera, por fin empezó a dar señales de vida. No se disculpó por nada, empezó a mandarme mensajes como si no hubiera pasado nada. Yo estaba un poco descolocado. Estábamos en pleno COVID, y me hablaba como si fuera todo normal. Incluso, me animó a ir a Berlín, un fin de semana. Y aunque estaba un poco complicado todo, en vista de su actitud, me saqué un billete de avión y me fui a Berlín. Le dije que no se expusiera en ir al aeropuerto y tomé un taxi hasta su casa. Cuando llegué me descolocó aún más, pues me dio un fuerte abrazo. Cómo si no hubiera habido nada. Yo no quise sacar el tema, sólo quería aprovechar, que "parecía todo bien". Eso sí, rectifiqué en algo y cuando me fui a acostar, me desnudé completamente, viéndome él totalmente desnudo por delante y por detrás, pero no dijo nada.




 Yo me acosté y no hubo ningún comentario en ningún sentido. Yo seguía confuso, ante tal actitud. A la mañana siguiente estábamos desayunando y llamaron a la puerta, entró una chica y mi amigo, me la presentó como su novia.

¡Menuda sorpresa!. Yo paseándome desnudo la noche anterior, a ver si decía algo y ahora me presenta a su novia. No era gay? O es que es bi. No entiendo nada, me dijeron que llevaban dos meses saliendo. Más o menos desde que pasó nuestro desencuentro. Fuimos a comer a un sitio por el Centro y a su casa a charlar un rato. Cuando estábamos en su casa, me mandaron un comunicado por sms, que por el repunte de casos de Covid en Alemania, habían cerrado el espacio aéreo y que no iban a salir aviones. Así que metí unas cosas en la bolsa, mientras mis amigos miraban si funcionaban los autobuses y me encontraron un billete en autobús hasta Zurich. Allí tomé un tren hasta Lyon. Y desde allí toda la noche en autobús hasta Madrid. Llegué a las 7 de la mañana y me fui directo a trabajar, con una paliza encima tremenda. Y con una confusión mental que ni os cuento.

O sea que estuve haciendo el ridículo, desnudo en su casa, para decirme que tenía novia. Nunca le había visto antes con una chica. 

Ahora el que no sabía que decirle era yo. Por la mañana me envió un whatsapp para ver como estaba y como había llegado. Todo normal, aparentemente.

martes, 23 de diciembre de 2025

Feliz Navidad

 Desde este Blog a los lectores que les gusta mi nuevo Rumbo, de historias, os deseo Felices Fiestas y Navidad.



un abrazo para todos. 

Ilusiones e Incógnitas (1)

Fran estaba en el Aeropuerto, estaba esperando su vuelo a Berlín. Hacía tanto tiempo que no veía a Valentín...Habían convivido unos años atrás en un Erasmus en Londres. Valentín era Francés, pero trabajaba en Berlín. En aquella casa londinense, recordaba Fran, estaban 5 chicos. A él le tocó compartir habitación con Valentin, no le conocía de antes, pero enseguida, había una complicidad entre ellos, y se llevaban genial, sin problemas. Fran y él, cuando estaban en su habitación, normalmente estaban en bóxer, sin ningún problema. Fran es gay, y enseguida, cuando está bien con otro chico, se encariña. En los dos cursos que estuvieron de Erasmus, se llevaban muy bien, llegando a ducharse juntos, si se les hacía tarde. Aunque no hubo nada íntimo entre ellos, Fran estaba deseando reencontrarse con él, por eso cuando recibió la llamada de su amigo invitándole a Berlín, no se lo pensó dos veces.

             Subió al avión y seguía recordando los buenos momentos que pasaron, tenían 22 años y la experiencia londinense, fue muy positiva para ellos, perfeccionaron su inglés y convivieron mucho en aquella casa. Valentín le había hablado que vivía en un Estudio, pequeño pero suficiente para él. Un pequeño comedor - cocina, un cuarto de baño y una habitación, que era toda cama. Y tendrían que compartirla. Fran estaba ilusionado, por ello. Con todos estos recuerdos, llegaba a Berlín. 

              Cuando salió del avión, conectó el teléfono móvil y tenía un mensaje de Valentín, diciéndole en que salida estaba. Como viajaba con equipaje de mano, no tardó mucho en salir donde le estaba esperando su amigo, que en cuánto le vio, empezó a mover las manos, llegó por fin dónde estaba y se dieron un fuerte abrazo. Y cogido por el hombro, se acercaron al aparcamiento. Valentín estaba más delgado, que cuando convivieron, tenían 25 años, y se conoce que la vida en Alemania, era más difícil. 

               Tomaron la autopista, hasta un barrio no muy alejado del aeropuerto, hasta un edificio de cuatro plantas, que era todo de Apartamentos. Valentín le comentó que vivía un poco lejos del centro, por los precios, pero que tenía un tranvía que llegaba más al centro. Pidieron comida preparada y cenaron. La casa estaba muy caliente, y Valentín, le invitó a quitarse la camiseta, cómo cuando eran estudiantes. Se notaba que Valentín estaba más musculado, le confirmó que iba al gimnasio regularmente, por que así hacía amigos, ya que él no conocía a demasiada gente y  no tenía problemas con el alemán. Un rato después de cenar, viendo Valentín que Fran estaba cansado, le animó a irse a la cama, así que se repartieron lado. Y se acostaron así en bóxer.



 Valentín, se puso muy al borde de la cama y quedaba un gran hueco entre ellos. A Fran, le hubiera gustado que se pusiera más al centro. Estaba cansado, se durmió enseguida. A media noche se despertó y Valentín tenía puesta la rodilla sobre su polla. No le importó, pero pensaba que tenía que haberlo hecho a posta, ya que era una postura un poco incómoda. Una postura más normal, habría sido tener su muslo en el suyo. Cerró los ojos y no se movió.

               No hubo ningún contacto más, ni se habló del tema. Fran estaba confuso. Esa mañana después de desayunar,



 Valentín le dijo que tenía una sorpresa para él. Había reservado en un lago cercano, una hora de kayak, así que le dejó un bañador y cogieron el coche hasta el lago. Estuvieron navegando y charlando de sus recuerdos.



 Tomaron un poco el sol. Se dieron crema por la espalda mutuamente, para evitar quemarse, y poco más. Fran estaba un poco desilusionado, esperaba haber estado más cerca, pero parece que el único interesado en su compañero era él.-



              Comieron en un quiosco, que había en la zona y ya por la tarde, regresaron al Apartamento. Por la tarde, dieron una vuelta por Berlín.-

               Su avión de vuelta, salía a las 4 de la tarde, así que estuvieron charlando y descansando. Le acercó al aeropuerto y cuando llegó la hora de despedirse, Valentín, casi ni le dirigió la palabra. Él esperaba un abrazo como el de la llegada y fue de lo más frío que podía haber. Un hasta la vista y le dio la mano, sin efusividad. ¿Qué había pasado?. Entró en la Sala de Embarque y no podía dejar de dar vueltas, la frialdad de la despedida.

               Todo el viaje de vuelta, fue pensando, si es que él esperaba más del encuentro, O si esperaba que le hubiera besado o comentado lo de la rodilla, a lo mejor tenía que haberme acostado desnudo o duchado desnudo...pero si él quería más porque no dio ningún paso. Por qué en el kayac estaba todo bien y al levantarnos también. Porque la despedida fue así, que casi ni le habló. 

              Total que llegó con la cabeza como un bombo sin saber que había pasado. Le mandó un whatsapp diciéndole que había llegado y Valentin, tardó más de tres días en contestarle con un simple OK.

               Un amigo le decía que era muy enamoradizo,. También le decía, que podía haberse acostado desnudo, o haberle tocado la rodilla cuando se la puso encima. A lo mejor cuando le dio crema en la espalda en el kayac, podía haberse puesto un poco cariñoso a ver. 

               Pero él decía, que si no le gustaba o no era gay, podía enfadarse. En fin todo incógnitas.-

sábado, 20 de diciembre de 2025

Regreso a casa.-El hijo de mi jefe.-

 Qué difícil es dar algunos pasos. La actitud egoísta de mi mujer respecto a tener más dinero de la forma que sea, aunque eso supusiese ser manoseado por varios babosos, y casi violado, me fue restando puntos a su favor y para terminar, su apetito sexual con otros hombres, a la vez, me fueron quitando las ganas de estar con ella. Por otra parte, haber conocido a Marc, el hijo de mi jefe, me llenaba del todo, así que, cuando llegamos del viaje, le dije a mi mujer que me iba a dormir a otra habitación. No lo comprendió e incluso me culpó a mi de todo. Ya estaba cansado y no quería discutir, así que le dije que lo mejor era separarnos. 

Quedó ahí la cosa, ya veremos. Cuando estaba en mi habitación, me desnudé, me eché encima de la cama desnudo, y le hice una videoconferencia a Marc. Siempre tan cariñoso conmigo, y me vio, me pidió que le enseñara bien mi cuerpo desnudo, él también lo estaba. Me pidió que fuera el día siguiente que era sábado. Me dijo que me había echado de menos. Yo le conté lo de Adam, y lo que había pasado con mi mujer. Me dijo que no se alegraba por mi, pero estaba contento de estar conmigo.

Nos despedimos. Casi no pude dormir de la ansiedad de volver a estar con él. Ni que fuera un adolescente. A la mañana siguiente, me puse una ropa ligera, sin slip, y me fui a su casa. Estaba solo, su padre, no estaba. Salió a recibirme, y me dio un fuerte abrazo, su mano derecha entró por mi espalda, recorriéndola  y su mano izquierda, recorrió mis nalgas, hasta mi polla. Me dio un beso suave pero fuerte, me dijo que necesitaba este abrazo. Pasó a quitarme la sudadera y bajarme el pantalón.



 Tenía ardiendo los labios, Su boca se paró en mis orejas, en mis labios, en la nuca, el pecho, el vientre y por fin mi polla, que le esperaba erecta.



 Sus manos me acariciaban por todas partes.



 Me dejé querer al principio, pero pronto tomé la iniciativa, me puse tras de él y empecé a acariciarle y masturbarle sin piedad, mientras le besaba y le lamía por todo el cuerpo, volvió la cabeza buscando mi boca, para besarnos sin prisa.



Como podía ser esto. Con él, me encontraba totalmente feliz. Se embadurnó la mano de gel y comenzó a trabajar mi culo, sabía que era lo que más me costaba, pero lo hacía con cuidado, para hacerme el mínimo daño posible.



 Después de todo esto, seguimos en la cama, para terminar más tarde, por darnos un baño en la piscina.


viernes, 19 de diciembre de 2025

Unos días de descanso bien ganados

 No sé si fue por lo del árabe, pero mi jefe me dio cinco días de vacaciones. Mi mujer buscó un resort nudista a todo lujo, para hacer un viaje como nunca lo habíamos hecho. No hay nada como tener dinero.

El hotel era con bungalows independientes, frente a la playa y luego había una zona de piscina, con tumbonas. dónde había un camarero pendiente de que no se te acabara la bebida. Y allí estábamos. Desnudos y casi solos. Mi mujer estaba tan tranquila allí. cuando apareció Adán, el camarero, a ver si queríamos algo. Le pedimos una bebida de frutas, y seguimos hablando, tomando el sol, bañándonos...volvió el camarero, a ver si nos había gustado la bebida y nos trajo más. 

A mí se me ocurrió preguntarle, como en un hotel nudista, los camareros iban vestidos, me comentó que a su jefe no le gustaba, pues podía producir problemas con los clientes. Qué solo nos deja ir en pantalones cortos. 

Pues yo encuentro injusto que tú nos veas desnudos y nosotros a ti, no.

Y...por las piernas que tienes se ve que haces gimnasio. 

Si, me gusta estar tonificado, pero si es por eso...aunque no me veas desnudo, te doy una prueba, y se quitó los botones y se abrió la camisa.

Tenía una musculatura magnífica. Nos dio las gracias y se fue al chiringuito.

Mi mujer, se quedó muy callada, así que, le pregunté que pensaba. Ella, empezó a hablar, ya que hemos venido aquí a hacer algo que no habíamos hecho nunca y es estar desnudos en un hotel... porque no seguimos haciendo algo nuevo? 

No te entiendo, le dije.

Por que no le decimos a Adán que venga a nuestro bungalow cuando acabe, para estar desnudos los tres? Tú has visto como te mira? 

Pero mujer...

Y una cosa más, te atreverías a hacer un trío con él?

Tú estás loca. 

Un poco sí. Pero está tan bueno, que...Serías capaz de compartirme con otro hombre?. Anda anímate.-

Con la charla, habíamos acabado la bebida. Así que Adam, volvió a aparecer a rellenarnos los vasos.

Y entonces, el primer paso, lo dio él. 

A lo mejor os parece atrevido lo que os voy a decir, si es así, me lo decís y no pasa nada. Cómo habéis mostrado tanto interés por mi cuerpo, si queréis, cuando acabe mi jornada, me paso un ratito por vuestro bungalow. ¿Qué os parece?

A mi mujer le faltó tiempo para contestar. Y le dijo, que precisamente, se lo íbamos a proponer nosotros.

El día pasó rápidamente. Sobre las cinco y media llegó Adam a nuestro bungalow. Nosotros estábamos desnudos, y él empezó a quitarse la camisa. Mi mujer estaba encantada con su musculatura. Y después se quitó el pantalón, no llevaba nada más. Tenía una polla bastante grande, parecida a la mía. 

Le adivinó a mi mujer y le dijo que si quería tocar que podía hacerlo. Nos sentamos en el sofá, Adam en medio de los dos. Mi mujer empezó por tocarle los pectorales, y él, con la mano derecha, empezó a acariciarla a ella y con la izquierda, se agarró a mi polla. Yo también le agarré la suya. 





Y desde aquí la cosa se desmadró, mi mujer solo tenía boca y manos para Adam y él luchaba por hacerme algo a mí, besarme, chupármela, hasta que Adam, la volteó y se la folló por detrás, mientras me besaba y masturbaba a mí. 

Una vez que acabamos, se vistió y se marchó.

Satisfecha?, le dije.

Está buenísimo, el chico. Pero vosotros también habéis aprovechado. 

Tú lo que querías era follarte al camarero, porque a mí ni caso. 

A ti te tengo todos los días. 

Era verdad, pero creo que nuestro matrimonio, va a durar muy poquito más.-

Acababa de darme cuenta, que me apetecía más Adam o el hijo de mi jefe.-


sábado, 13 de diciembre de 2025

Mi trabajo en la Oficina (y 5).

 Las empresas del extranjero seguían con problemas y eso hacía que tuviera que asistir más veces a mi jefe. La última vez, fue con la presencia de un empresario de Abu Dhabi, que era socio suyo. Me mandaron subir a la última planta, que yo no había estado nunca y era como una zona Vip. Había una mesa grande en el Centro. Según subí, me presentó mi jefe al socio, que venía vestido hasta con turbante. En la mesa había tres portátiles. Yo me senté en el del medio, el jeque a mi izquierda y mi jefe a la derecha. El visitante no dejaba de mirarme y me estaba sintiendo incómodo. Empezamos por fin a trabajar, y yo estaba totalmente concentrado en el trabajo, cuando siento la mano del jeque tanteándome la polla. En un momento dado, me dijo, quítate el slip. Me levanté me fui al wc, me quité el slip y me lo guardé en el bolsillo de la chaqueta.

Seguí trabajando y el árabe, ya pasó de tantearme por encima a meterme la mano dentro del pantalón y agarrarme la polla directamente. No me podía concentrar bien, pero el tipo seguía y seguía. Mi jefe, aparentemente, no se lo esperaba, y sugirió un pequeño descanso. Entonces el árabe no se contuvo. me bajó los pantalones de un tirón y empezó a comerse mi polla, mientras que con la mano, me fue desabrochando los botones de la camisa y acariciándome,






 El tío sabía lo que estaba haciendo, y lo hacía muy bien, sus dientes y su lengua, encontraban el punto exacto de darme placer. Y sus manos, calientes, se posaban en mis tetillas y acariciaban mis músculos. Me tenía totalmente excitado. Mi jefe quería volver al trabajo, pero el árabe, no paraba, hasta que notó que me iba a correr.



 Entonces me soltó la polla y me dijo que no me corriera. Mi jefe me dio unos pañuelos de papel y acabé en el baño haciéndome una paja solitaria.



Cuando terminamos el trabajo, el árabe se fue casi sin despedirse de mí. Al fin y al cabo pensaría que me habían puesto allí para darle placer.

Mi jefe cuando se fue, se disculpó, me dijo que él no sabía nada de eso. Me dio una gratificación, como siempre.

Mi mujer se puso muy contenta con la gratificación. A veces se me pasa por la cabeza , no dársela toda, ya que al fin y al cabo, es a mi al que usan.

Pero la cosa, no terminó aquí. El jueves por la noche, me llamó por teléfono a casa, necesitaba que fuera el sábado a trabajar a su casa, para ver si había algún problema. Mi mujer no puso ninguna objeción, aunque a mi me molestaba su actitud, ya que con tal de que la diera dinero, no la importaba que me follaran o me chuparan algo. 

Mi jefe me pidió que fuera con traje y corbata, por si hacía alguna videoconferencia. Con eso creí que no habría sexo, pero estaba muy confundido.

La urbanización en la que residía, estaba en las afueras de la ciudad. Una urbanización de alto standing. Cuando llegué estaba tomando el sol desnudo  al borde de su piscina. Si lo hubiera sabido, me había traído un bañador. Parecía que me adivinó el pensamiento.

Te apetece bañarte?, me dijo. Claro, pero no he traído bañador...

Y que problema hay?. Báñate desnudo.

Me quité la ropa. Estaba el agua, estupenda. No quise abusar y salí enseguida. Tenía unas toallas, allí y me sequé con ellas. Iba a empezar a vestirme y me dijo que me quedara desnudo. Pero...que me iba a dar crema para el sol, para que no me quemara. Total, lo de siempre. Me hizo poner la tumbona casi recta, y empezó a darme crema por los hombros, bajando por el pecho, y abdominales, siguiendo las líneas de la musculatura. Bajó por la polla y los huevos, diciendo que era la zona más sensible, para acabar por las piernas. Me hizo poner de pie y empezó por los hombros y la espalda. Cuando llegó a la zona del culo, estuvo jugueteando con los dedos por mi ano, hasta que llegó a las piernas.

Bueno, comenzamos el trabajo. Ya me dí cuenta, que había sido una encerrona, no era todo lo importante que había que hacer. Estábamos trabajando y me ofreció un café. Acepté y dio una voz para que nos lo trajeran. Cogí una toalla para taparme por encima, diciéndome que llamaba a su hijo que estaba arriba. Apareció un chico más o menos de mi edad con una toalla a la cintura y sin camiseta, con el café. Tenía un cuerpo, bastante tonificado y agradable. Era bastante simpático, pero apenas hablamos dos palabras, y se volvió a su habitación. Luego, antes de irte, bajo, dijo. Seguimos trabajando.

Cerca de la una, dijo mi jefe de dejar el trabajo. Y me sugirió bañarme para irme fresco. Así lo hice. Cuando estaba en el agua, miré al borde de la piscina y allí estaba sentado , desnudo y con los pies dentro del agua, su hijo.


Te importa? me dijo y se metió.- Estuvimos nadando un poco y ya nos salimos para secarnos un poco al sol. El chico tenía un cuerpo magnífico y estaba muy bien dotado. Te voy a enseñar un poco el terreno. Fuimos andando, hasta una zona, que decía que le gustaba, pues allí no le veía nadie.

Me encanta tu cuerpo me dijo, mientras me pasaba un dedo por el medio del pecho hacia el ombligo. Se acercó y empezó a besarme por el cuello, y yo me dejé. Hasta que encontró mi boca. Y empezó con toques cortos, posando su lengua en mis labios. Y yo me dejé. Era la primera vez que me besaba un hombre. Pero era tan cuidadoso, que no me importó, al contrario. Siguió poco a poco, y yo le dejaba, notaba su lengua en la mía.





 Y le abracé, atraje su boca hacia la mía y le besé. Y empezamos a hacerlo apasionadamente. No sé que me pasó. Siguió lamiéndome, el pecho, las tetillas, mientras su mano buscaba mi polla y mi ano. Levantó mi polla para comerse mis huevos, y chuparme por debajo de mi polla, hasta la punta del glande. Notaba su lengua rastrearme, mientras su mano, buscaba mi culo, soy virgen, le dije, no lo he hecho por detrás y no quisiera hacerlo.



No te preocupes, sólo te voy a acariciar. Se embadurnó los dedos y siguió rastreando. Había una hamaca, y nos  echamos allí, se puso sobre mí y siguió, seguimos acariciándonos con el cuerpo. Penétrame, me dijo. Tú, puedes hacerlo.



No he estado nunca con un chico, le dije. Piensa que soy tu chica, me contestó.-

No se lo puedo decir a mi mujer. Pero a partir de esa hora, me consideré bisexual. Me encantó estar con él. Me corrí como hacía tiempo, que no lo hacía. 

Volvimos a la piscina, nos duchamos, me vestí y me despedí de él y de su padre.

Podemos vernos cuando quieras, me dijo.

Volví a casa, mi mujer, encantada con el dinero. Cada vez me jo*de más.-

viernes, 5 de diciembre de 2025

Mi trabajo en la Oficina (4): Un paso más

 Esta mañana llegaba un poco más pronto a la oficina. Según entré la Secretaria me dijo que no me quitara la cazadora y pasara con mi portátil al despacho del Director. Y así lo hice. Me hizo sentar frente a él y enseguida empezó a mandarme cosas pues había surgido un problema en una empresa. Después de 4 horas de intenso trabajo, avisó a la cafetería que nos subieran unos cafés y unos bollos para reponernos.

Cuando el camarero salió, supe que empezaría conmigo. Me dolía la cabeza, y él lo notó y dijo, que con un masaje a lo mejor, se me pasaba. 



Se acercó a mi por detrás, me quitó la corbata y la chaqueta y empezó a desabrocharme los botones de la camisa uno por uno. Yo no llevo camiseta. Noté sus manos frías en las sienes y sus labios calientes en el cuello, y en las orejas, más tarde acariciaba mis brazos y mi pecho llegando con las manos hasta la cintura, me hizo poner de pie. Me abrió el pantalón y la cremallera hasta abajo y me dijo que me lo sujetara junto al slip, para que no se me cayera.



Pensé que no iba a ir más allá, pero me equivoqué. Metió sus manos por dentro de mi slip, hasta que encontró mi polla. Y mientras me acariciaba con la mano derecha, me tocaba el pecho y el torso con la izquierda.



Mi polla crecía en sus manos y yo cerraba los ojos. Él se puso delante de mí arrodillado y siguió acariciándome a dos manos, pero me bajó los pantalones y dejó mi sexo a la vista. 

¡Estás circuncidado!. dijo. Y empezó a lamerme con la lengua, suavemente, el glande. Ahora, me acariciaba los huevos, el torso y me comía la polla. Casi el completo. 

Sentía su boca caliente y me excitaba sobremanera. No paraba de acariciarme. Yo no sabía si siempre sería así o también se desnudaría él y me haría que se la comiera, preferí no pensarlo. Me dejó totalmente desnudo. 




Me dio unos pañuelos de papel, por si te corres, me dijo. Quería llegar al final. Siguió y siguió, hasta que estaba a punto, y me dijo que quería ver como me corría.

Y llegó lo que no quería que llegara. 


Se desabrochó la camisa  y me pidió que le acariciara. y que le bajara el bóxer, tenía una polla más bien pequeña. Me pidió que se la tocara. Menos mal que no pidió más.



Me dijo que no me llamaba para que yo se lo hiciera a él. Que prefería hacérmelo a mí. Pero que tenía algunos clientes que les gustaba que se lo hicieran también. Me asustó. Y me dijo que cuando eso pasara me daría 500 € más. Ya sabía lo que diría mi mujer cuando se lo dijera. 


martes, 2 de diciembre de 2025

Mi trabajo en la Oficina (2).-Sí y No.

 Salí bastante pensativo y un poco disgustado de la Oficina y cuando llegué a casa, mi mujer me esperaba expectante.

Me vio la cara y me preguntó: Bueno, qué ¡¡ Te han dado el trabajo?

Y yo le dije: Sí y No. Me dijo el jefe que el sueldo eran 2.500€, y que aunque no necesitaban ya otro empleado, si yo aceptaba sus condiciones, ayudaría a los demás y me daría además 1.000 € más por unas cosas extras.

Y mi mujer, con una sonrisa, empezó diciendo que eso estaba muy bien, que menudo sueldo, que podíamos arreglar la casa, hacer un viaje...

Pero, la corté, y le dije que lo que pedía, no me gustaba. 

Y que te pide, vamos a ver, me dijo.

Me dijo, que al ver mi complexión física, y mi musculatura, pagaba ese dinero, por dejar que me desnude y me toque los huevos y la poya, acariciarme, e incluso tocarle a él o a clientes suyos. Y claro eso no me gusta.

Pero, dijo mi mujer, dijo algo de follarte o que tu se lo hagas a él?.

No, le dije. Sólo dejarme desnudar y tocar, y que no sería todos los días. Yo le dije que estaba casado y que solo me tocabas tú. Y me dijo que lo hablara contigo, y que lo pensáramos y mañana a las nueve que volviera a hablar con él.

Mi mujer se quedó pensativa. Y me dijo algo, que nunca pensé que diría. Y a ti te importa, que un tío te toque?. A mí por 1.000 € más, no me importa. 

Pero cariño, le dije, que me da asco, que me vea y me toque, o sus amigos.

Tampoco es tan importante, dijo, yo ya sé que tú me eres fiel a mi. Y imagina lo que podemos hacer con mil euros más al mes...todos los meses. Yo le diría que sí.

Dormí fatal, y por la mañana, mi mujer me había preparado un desayuno especial, y cuando me iba, al darme un beso, me dijo: Le dirás que sí, verdad?

Así fue como empezó todo.

Llegué a la oficina, y en Recepción, me dijeron que el Director, me esperaba en su despacho.

Llamé a la puerta, entré y el Director me pidió que cerrara con cerrojo.

¿Qué decidieron?

Qué sí. Que acepto, pero me va a dar mucha vergüenza. 

No te preocupes, dijo, iremos despacio.

Se puso de pie, y se acercó a mi. Me hizo quitarme la chaqueta y ponerla en la silla. Y empezó a aflojarme el nudo de la corbata y a sacármela por la cabeza. Después estiró los faldones de la camisa dejándolos por fuera de los pantalones. Empezando por abajo, me desabrochó tres botones de la camisa. dejando a la vista mi ombligo. Y empezó acariciando mi pecho por encima de la camisa. Para terminar de desabrocharla por completo. Se veía mi torso, bronceado.

Entonces, puso sus manos en mi piel, estaban calientes y eran suaves y empezó recorriendo mis músculos, con expresiones de asombro. Yo permanecía estoico, sin moverme, con las manos detrás mientras él se detenía en mi pecho y mis tetillas. Puso sus manos sobre mis hombros, echando para atrás la camisa, que cayó detrás de mi, quedando mi torso desnudo a la vista.







Me encanta tu cuerpo, me dijo. Yo no dije nada.

Te depilas?. No señor, le dije. 

Si algún día, después de lo que hagamos aquí, te sientes mal, y te gustaría ducharte, tienes una ducha al fondo. Yo pondré toallas para ti. 

Bueno, por hoy está ya bien. Vístete y mi Secretaria, te dirá dónde tienes que ir.

lunes, 1 de diciembre de 2025

Mi trabajo en la Oficina.

 Hola, me llamo J. tengo 24 años , estoy casado y estoy bien físicamente. Soy informático y me presenté a una oferta de trabajo en la importante empresa GRLM&TR de nuestra ciudad. Sólo había 5 plazas, nos hicieron un test y tras esa selección, pusieron un listado en la administración. Yo quedé el sexto, y por lo tanto no conseguí la plaza. Pero, había una nota, diciendo que nos presentásemos los seis primeros al día siguiente en Dirección. 

Esa noche dormí poco, pero no sabía para que me convocaban, si sería de reserva, o para que circunstancias. Allí estábamos los seis por la mañana, cuando apareció una secretaria, y nombró a los cinco primeros, para que le acompañaran a su puesto de trabajo. Después , pasó otra secretaría por dónde estaba yo, y le pregunté paran que me habían llamado. Ella no sabía, pero me dijo que el Director me llamaría enseguida. Al rato vinieron dos de los que habían quedado los primeros y me contaron sobre el puesto que les habían dado, el sueldo que les ofrecían, que no estaba mal para empezar, pues decían que sobre 2400€ y que todo bien. Tampoco sabían para que estaba yo allí. Ni lo sabían dentro de la Oficina. Se fueron y me volví a quedar sólo.

Pasó otra secretaria y me ofreció un café para la espera. Lo tomé despacio, sentado en aquella sala, esperando al Director. No tardó mucho en abrirse la puerta y apareció un señor, como de unos 50 años, delgado, el pelo un poco canoso y con un traje azul.

Me ofreció la mano y se disculpó por la tardanza, pasé y cerró la puerta con llave. No me pareció muy normal. 

Me hizo sentar en un sillón, frente a su mesa y tomó asiento. Mire Vd. , me dijo, sé que no entenderá porque le dije que se quedara. Realmente, las plazas están ocupadas y no necesitamos a nadie más, pero a la vista de sus conocimientos y de su físico, he decidido contratarle, si a usted no le importa, que aparte de descargar trabajo a los demás, tenga usted una actividad más estrecha conmigo o mis visitantes.

No sabía muy bien a que atenerme. Me ofreció, si aceptaba su propuesta, un sueldo de 3.500€ mensuales. Esto, acabó de descolocarme. 

Veo que tiene calor, me dijo, quítese por favor la chaqueta, así lo hice, llevaba una camisa blanca bastante fina y se adivinaba un poco la musculatura del pecho y como los brazos, se marcaban en las mangas.

Supone ya lo que le ofrezco? Se levantó y se acercó a mí, demasiado cerca. Yo estaba totalmente absorto. En shock. Y dijo, ¿puedo?

Qué? le contesté.

Empezó a desabrocharme la camisa, y yo le dije que es lo que hacía, hombre, si le voy a pagar el 50% más que a sus compañeros, es que quiero otra cosa además. Tiene usted unos pectorales de envidia. Yo le dije que no sabía si estaba preparado para eso. Y que además estaba casado.

Mire Vd J. me dijo, yo quiero, que cuando le necesite, venga vd, se desnude o le desnude yo. Me deje tocarle la poya o chupársela, acariciarle, y que si viene algún cliente mío, se deje también. Nadie le va a penetrar. No somos gays. 



No salía de mi asombro.

Háblelo Vd con su mujer y venga mañana a las ocho AM.