viernes, 19 de diciembre de 2025

Unos días de descanso bien ganados

 No sé si fue por lo del árabe, pero mi jefe me dio cinco días de vacaciones. Mi mujer buscó un resort nudista a todo lujo, para hacer un viaje como nunca lo habíamos hecho. No hay nada como tener dinero.

El hotel era con bungalows independientes, frente a la playa y luego había una zona de piscina, con tumbonas. dónde había un camarero pendiente de que no se te acabara la bebida. Y allí estábamos. Desnudos y casi solos. Mi mujer estaba tan tranquila allí. cuando apareció Adán, el camarero, a ver si queríamos algo. Le pedimos una bebida de frutas, y seguimos hablando, tomando el sol, bañándonos...volvió el camarero, a ver si nos había gustado la bebida y nos trajo más. 

A mí se me ocurrió preguntarle, como en un hotel nudista, los camareros iban vestidos, me comentó que a su jefe no le gustaba, pues podía producir problemas con los clientes. Qué solo nos deja ir en pantalones cortos. 

Pues yo encuentro injusto que tú nos veas desnudos y nosotros a ti, no.

Y...por las piernas que tienes se ve que haces gimnasio. 

Si, me gusta estar tonificado, pero si es por eso...aunque no me veas desnudo, te doy una prueba, y se quitó los botones y se abrió la camisa.

Tenía una musculatura magnífica. Nos dio las gracias y se fue al chiringuito.

Mi mujer, se quedó muy callada, así que, le pregunté que pensaba. Ella, empezó a hablar, ya que hemos venido aquí a hacer algo que no habíamos hecho nunca y es estar desnudos en un hotel... porque no seguimos haciendo algo nuevo? 

No te entiendo, le dije.

Por que no le decimos a Adán que venga a nuestro bungalow cuando acabe, para estar desnudos los tres? Tú has visto como te mira? 

Pero mujer...

Y una cosa más, te atreverías a hacer un trío con él?

Tú estás loca. 

Un poco sí. Pero está tan bueno, que...Serías capaz de compartirme con otro hombre?. Anda anímate.-

Con la charla, habíamos acabado la bebida. Así que Adam, volvió a aparecer a rellenarnos los vasos.

Y entonces, el primer paso, lo dio él. 

A lo mejor os parece atrevido lo que os voy a decir, si es así, me lo decís y no pasa nada. Cómo habéis mostrado tanto interés por mi cuerpo, si queréis, cuando acabe mi jornada, me paso un ratito por vuestro bungalow. ¿Qué os parece?

A mi mujer le faltó tiempo para contestar. Y le dijo, que precisamente, se lo íbamos a proponer nosotros.

El día pasó rápidamente. Sobre las cinco y media llegó Adam a nuestro bungalow. Nosotros estábamos desnudos, y él empezó a quitarse la camisa. Mi mujer estaba encantada con su musculatura. Y después se quitó el pantalón, no llevaba nada más. Tenía una polla bastante grande, parecida a la mía. 

Le adivinó a mi mujer y le dijo que si quería tocar que podía hacerlo. Nos sentamos en el sofá, Adam en medio de los dos. Mi mujer empezó por tocarle los pectorales, y él, con la mano derecha, empezó a acariciarla a ella y con la izquierda, se agarró a mi polla. Yo también le agarré la suya. 





Y desde aquí la cosa se desmadró, mi mujer solo tenía boca y manos para Adam y él luchaba por hacerme algo a mí, besarme, chupármela, hasta que Adam, la volteó y se la folló por detrás, mientras me besaba y masturbaba a mí. 

Una vez que acabamos, se vistió y se marchó.

Satisfecha?, le dije.

Está buenísimo, el chico. Pero vosotros también habéis aprovechado. 

Tú lo que querías era follarte al camarero, porque a mí ni caso. 

A ti te tengo todos los días. 

Era verdad, pero creo que nuestro matrimonio, va a durar muy poquito más.-

Acababa de darme cuenta, que me apetecía más Adam o el hijo de mi jefe.-


No hay comentarios:

Publicar un comentario