Empieza el calor, y los chicos empiezan a quitarse ropa. Salen los pantalones cortos, las camisetas, las de dos mangas, mostrando músculo, da gusto verles por la calle.-
Blog de erotismo masculino. En esta etapa, escribiré historias, con un toque erótico gay ya que con las normas actuales no se pueden poner fotos de desnudos. Ni sexo gay, ni BDSM, Debes ser mayor de 18 años. Si posees los derechos de autor de alguna foto o video, escríbeme a jeanbon26@gmail.com y lo eliminaré de inmediato. Los que aparecen son mayores de 18 años.
lunes, 18 de mayo de 2026
domingo, 3 de mayo de 2026
Fantasía Undécima: El repartidor no tiene cambio.
Llaman a la puerta.
Aparece un repartidor con un paquete. No lleva datáfono, por lo que el vecino debe pagarle en efectivo. Son 450 pesos. El Cliente le da cinco billetes de 100.
El Repartidor le dice que no tiene cambio. Que si puede esperar un momento, se acerca a un compañero, para que le dé cambio.
El Cliente, le dice que tiene prisa, pero que le propone otra cosa. Y se acerca al muchacho y empieza a tocarle por el pecho y a decirle que se suba la camiseta. Al chico le hace gracia y se la sube un poco. El Cliente empieza a acariciarle y le pide que se la quite. El chico piensa que si solo es eso, se gana 50 pesos, y accede.
Empieza a acariciarle los pectorales, y le dice el buen cuerpo que tiene. Le toca la polla por encima del pantalón y el chico da un paso para atrás. Eso no le gusta. El cliente dice que si quiere el dinero...se la tiene que sacar.
Se lo piensa un poco y se saca la polla. El hombre se la coge. Y se saca la suya. Y le dice que se la tiene que chupar. El chico no quiere.
Pues entonces....se arrodilla y el hombre le pega la cara a la polla. Le sujeta las narices para que abra la boca y se la mete, empujándole la cabeza. El hombre quiere más.
Le baja los pantalones, le echa sobre la mesa y le va a meter su polla. En la primera entrada, el chico grita, luego gime. El hombre mete y saca sin escuchar sus protestas.
Caro le ha salido no tener cambio.
viernes, 1 de mayo de 2026
Fantasía Décima: Un conductor de Uber muy solícito.
jueves, 30 de abril de 2026
Fantasía Novena: Comprarse un bañador
La tienda estaba abierta y había una sola persona atendiendo, era un chico joven, que no llegaría a 25 años, vestía pantalón deportivo y una camisa blanca de manga larga, por fuera del pantalón. Estaba recogiendo ropa, poniéndola en perchas y colgándola, cuando entró un muchacho de unos 25-30 años y preguntó si había bañadores, el dependiente le indicó dónde estaban y siguió con lo que estaba haciendo.
El cliente cogió tres modelos, uno tipo slip, otro tipo bóxer y un tanga, y preguntó si podía probárselos. Y el vendedor, le indicó los probadores, que tenían una cortina negra, en vez de puerta.
El joven, se puso primero el bóxer, parecía que no le gustaba y luego se probó el tipo slip, pero no le convencía, al ver que tardaba, el vendedor, se acercó a la cortina, preguntando si todo estaba bien.
El cliente asomó la cabeza y le dijo al vendedor, si le podía orientar, el vendedor entró al probador y se encontró al cliente desnudo con el bañador slip puesto, se lo ajustó bien por detrás, y el cliente se miró en el espejo, y le dijo al vendedor, que le ajustara también el bóxer, así que sin darse la vuelta, se quitó el bañador, de cara al vendedor, pero éste volvió la cabezas para el otro lado para no mirar al cliente desnudo. Se puso el bóxer, y se lo ajustó por detrás.
Me gusta más el slip, dijo el cliente. Y añadió, espera no te vayas y ya me dices que tal el tanga. Volvió a quitarse el bañador de frente al vendedor, sin problema de mostrarle la polla y los huevos, y el vendedor nuevamente miró para otro lado.
El tanga que se puso era un mini tanga, de tal forma que se le salía la polla por un lado, además era un poco translúcido y se le trasparentaba. El vendedor que se estaba calentando de ver al cliente desnudo, empezó a ajustarle el tanga, intentando que le tapara la polla, pero como no lo conseguía, tuvo que cogérsela para meterla dentro de la tela.
Notó como el cliente se empalmaba con su tacto y siguió acariciándosela, y a la vez tocándose la suya con la otra mano.
El cliente acercó su boca a la suya, y empezó a besarle y a meterle la lengua. Lo de menos ya fueron los bañadores. Le quitó la camisa y le bajó el pantalón y empezó a chupársela, el tanga también desapareció y en la estrechez del probador, y tirados en el suelo, comenzaron su episodio.
El cliente tenía la polla enorme, preparada y empezó a salivarle el culo al vendedor, hasta que se la metió, no se sabe, cuánto tiempo estuvieron, y tampoco entró ningún cliente. Una vez que acabaron, el cliente se llevó el tanga y el slip.
Fotografías de https://www.gaymobile.fr/