martes, 29 de septiembre de 2026

Fantasía 22: Con el repartidor de Delivery

 Hay muchas historias con los repartidores. Siempre son chicos muy jóvenes y eso da lugar a historias de todo tipo.











La cosa puede empezar con  quien ha encargado la comida, puede abrir la puerta desnudo, en slip o bóxer, sin camiseta, o con un bermudas, y a menudo sin ropa interior marcándosele la polla. 










Si el que trae la comida le gustan puede acariciarle o mostrarle lo bueno que está , tocarse la polla o acariciarle a él y ya empieza así la historia.















lunes, 7 de septiembre de 2026

Fantasía 21: La peluquería

 En la peluquería es muy fácil sentir la polla del peluquero en el brazo. Ya que tenemos el brazo en el reposabrazos y el peluquero tiene que acercarse para cortarnos el pelo. Naturalmente hay quien quita el brazo, pero hay otros que lo sacan más. e incluso algunos, que buscan su polla con la mano. 












(Fotos de Google Imágenes)

sábado, 5 de septiembre de 2026

Fantasía número 20.: Sólo en la ciudad

 Jacques, bajaba paseando por el Paseo de Gracia, de Barcelona, iba solo, metido en sus más profundos pensamientos. Atravesó la Plaza de Cataluña, y siguió por Las Ramblas, era un poco más de las diez de la noche y había poca gente. Se metió por una calle a la derecha, que parecía más animada y encontró un sitio, cerrado, con portero, donde podía estar tomando algo. Sin saber muy bien por qué entró. Había poca gente. Se sentó en un taburete en la barra. No le atendía nadie. El camarero estaba hablando y riendo con unos clientes. Sacó su móvil y se puso a mirarlo. 

Los clientes del otro lado de la barra, se sentaron y el camarero vino a ver que quería. Jacques, no hablaba español. Así que el camarero le preguntó en inglés:

-Vienes tú solo?, le preguntó.-

-Sí. Estoy solo.- 

-Esperas a alguien?

-No.-

-Y, por qué estás sólo?

El camarero era  un chico alto, moreno, con camiseta de tirantes.- Y sacando dos vasos y una botella, los puso sobre el mostrador y le dijo que ya no estaba solo. Se salió de la barra y se sentó a su lado, poniéndole el brazo por el hombro. Le volvió a preguntar, porqué venía solo.

Jacques le contestó. 

-La semana pasada rompimos mi pareja y yo. Así que, cogí un avión y me vine aquí. No conozco a nadie en Barcelona.

-Pues ya no estás solo, le dijo el barman.

Jacques era un chico jovencito, llevaba una camisa con varios botones desabrochados, y la llevaba fuera del pantalón. 



El camarero se tomó más confianzas y empezó acariciándole por la espalda. Como el chico no decía nada, seguía callado, el camarero, le desabrochó dos botones de la camisa. Y le gustó lo que veía.- Le abrió la camisa y empezó a acariciarle y a besarle en la boca. Como Jacques le correspondía, le preguntó si quería ir a otro sitio.








Bajaron al almacén y el camarero, se quitó la camiseta y empezó a besarle fuertemente en la boca, mientras le quitaba la camisa. 



Estuvieron rozándose mutuamente hasta que el camarero, le cogió la polla a través del pantalón y notó que el joven estaba empalmado.



 Le bajó el pantalón y cogiendo su polla, empezó a comérsela, mientras el chico,  disfrutaba el encuentro. De vez en cuando, paraba y se comían la boca apasionadamente.




El camarero, se bajó los pantalones y le metió la boca en su miembro. Un buen rato de disfrutar el momento, cuando el camarero, le colocó sobre la mesa y metió su polla en su agujero. Sin dejar de besarse, estuvieron follando, no se cuanto. Después fue el turno de Jacques. Fue intenso pero corto, ya que empezaron a llamar al camarero desde arriba. Se vistió, y subió guiñándole el ojo. Jacques se vistió también, y se volvió a poner en la barra, a tomarse su bebida.-

-Gracias, le dijo Jacques.-

-Ya no estás sólo, le dijo el camarero.