Fantasía sexta: En la cafetería

 Esta historia es real. Sucedió en el otoño de 2024 en Madrid. 

El joven entró en la cafetería. había quedado con un amigo francés que había venido a la ciudad. El interior de la misma tenía un estilo intimista. Las mesas pequeñas, estaban rodeadas por una especie de sofá semicircular para tres personas. El muchacho se sentó en medio, esperando a su amigo. Es un chico totalmente normal, llevaba una camiseta negra, y pantalón corto también negro. No resaltaba ningún tipo de musculatura, porque no la tenía, simplemente.



Al fin llegó su amigo, se sentó a su lado y se pusieron a hablar en inglés ya que desconocía el español. Eran amigos, no tenían ninguna relación amorosa entre ellos, aunque el madrileño era gay. Al rato, se acercó otro muchacho y les preguntó si podía sentarse en el hueco que había, le dijeron que sí, que no había ningún problema.

Se sentó, pidió un refresco, estaba solo y parecía que no le interesaban los demás de la mesa, pero no era así. Era un chico alto con camiseta de tirantes negra ajustada dejando ver que estaba bien musculoso, bíceps en brazos, pectorales, etc.







 Por debajo de la mesa, empezó a acariciar el muslo del chico sentado en medio, que como era gay, no protestó. Después pasó a tantearle la polla. El joven, iba calentándose, y el visitante, continuó con el "masaje". 


Mientras tanto, el joven seguía hablando con su amigo. 

El visitante, continuó subiendo por debajo de la camiseta, acariciándole. Le estaba gustando y el chico estaba muy bien, pero no podía desatender a su amigo, que había venido a verle. En ese momento, el francés salió un momento al WC y el recién llegado empezó a besar en la boca al joven, metiéndole la lengua hasta el estómago, según me dijo después, además le sacó la polla y empezó a comérsela.



 Fue un momento, pues enseguida llegaba el francés. Cuando volvió del wc, el joven, dijo que era su turno y se levantó para ir él también. Detrás de él, fue el visitante y en wc con puerta le quitó la camiseta y le bajó los pantalones, dejándole totalmente desnudo, y también se desnudó él. Empezaron a besarse, a comerse las pollas, que él tenía un buen aparato. 




No podían estar mucho rato, el francés parecía no sospechar nada. El joven, le dijo al visitante, que cuando dejara a su amigo en el hotel, volvería a estar con él. El resto de la tarde, el visitante siguió tocándole y masturbándole bajo la mesa. De tal forma que tuvo que volver al servicio a limpiarse.

En un momento dado, el amigo francés, dijo que se iba al hotel, que se iba en un vuelo a las 4 de la mañana y quería descansar un rato. Por el camino, le comentó sobre el tercer ocupante de la mesa, y su actitud. Parecía que no se había enterado de nada, pero sí.

El joven volvió a la cafetería, le había gustado el chico, pero cuando llegó no le encontró. Preguntó por él, pero nadie supo dar razón alguna. Volvió varios días seguidos a la misma hora, por ver si venía, pero no volvió nunca más. 

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