Davis había salido como todos los sábados, pero la hora de vuelta de las 22, se le había quedado muy corta y apareció por el Colegio casi a las 0 h.
El sabía que era una tontería llamar, pues no le iban a abrir y que si no quería dormir en el campo, tenía que buscarse la vida. Rodeó la verja del Colegio y por la parte más alejada y con posibilidades de no ser visto por ninguna cámara, saltó al interior.
Estaba todo desierto y esperaba que no le hubieran visto los gorilas, asi que sin hacer ruido, ni encender la luz del pasillo, entró en su habitación. No dio la luz, se desnudó sigilosamente y cuando se iba a meter en la cama, se abrió la puerta de la habitación de par en par y le enfocaron con una linterna a la cara.
-Mira que bien, dijo uno de los gorilas, ya estás desnudo, así no tenemos que quitarte la ropa.
Y cogiéndole de un brazo, lo llevaron al sótano. Allí el encargado mayor de la disciplina, le dijo:
-Ya sabes que has cometido una falta grave llegando tarde. Y además eres reincidente así que siéntate en ese sillón.
Le sujetaron con una camisa de fuerza , le conectaron unos electrodos a la polla y a los huevos, para darle unas descargas eléctricas, pero antes, el Mayor de los gorilas, se bajó el pantalón y le hizo chuparle la polla.



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