El Teniente conoció al furriel, que era un chico nuevo. Entró en su oficina y cerró la puerta con llave,
El teniente le pidió que se bajara el pantalón y se subiera la camisa. El chico se puso de pie y así lo hizo
Le gustaba la polla que tenía aunque no parecia que tuviera un buen torso.
Le pidió que se desnudara y se agachó a chuparle la polla.






Comentarios
Publicar un comentario